martes, 29 de octubre de 2013

GUERRILLA Y NARCOTRÁFICO EN COLOMBIA







GUERRILLA Y NARCOTRÄFICO EN COLOMBIA
OCTUBRE 29 –11.6
ACTIVIDAD
Después de que la monitora les dicte el tema, deben realizar la siguiente actividad, cada una en su cuaderno y ENTREGÁRSELO A LA MONITORA, QUIEN DEBERÁ ENTREGARLO EN LA SALA A LA PROFESORA FABIOLA.

1.       Realizar un grafiti, donde se represente el contenido del texto.
2.       Elaborar un escrito donde muestres la relación; guerrilla, narcotráfico y proceso de paz, (este último tema lo tenían como consulta para hoy).

_______________________________________________________________________
Uno de los fenómenos surgidos a raíz de los procesos de globalización y que afecta a la economía, la política y seguridad nacionales e internacionales y a la sociedad en general es el narcotráfico, industria que ha aumentado considerablemente en América Latina a partir de los años setenta.
En Colombia, el narcotráfico ha logrado insertarse de forma relativamente exitosa en las esferas política y económica. En el primer caso,  gracias a la formación de redes de apoyo social, militar y político que le han permitido funcionalizar las estructuras jurídico- políticas de acuerdo a sus necesidades;  y en el segundo, gracias a una especial adaptación de las políticas de crecimiento orientado a la exportación, que hacen del narcotráfico una empresa perfilada a la demanda y  la internacionalización, con una división del trabajo muy estricta entre diferentes localizaciones, capaz de ajustarse a  las dinámicas de la economía global.
1. Narcotráfico y grupos armados
Es una opinión compartida que el negocio de las drogas ilegales financia de forma importante a las FARC y  las Autodefensas y en menor medida al ELN, situación que ha permitido el mantenimiento de sus fuerzas y por lo mismo, agravado las condiciones del conflicto armado. No obstante, en lo que existen serias divergencias, es en la proporción reconocida a la economía del narcotráfico en cada caso. Así, es posible encontrar informes que parecen exagerar las cifras de financiamiento proveniente de las drogas, dramatizando hasta tal punto el papel jugado por este, que logran  desplazar la dimensión originalmente política del conflicto por una reducida percepción narcotizada.  De esta suerte, se ha desconocido la complejidad de una lucha desarrollada por mas de cuatro décadas en aras del nuevo postulado de la amenaza narcoterrorista, cuyos efectos políticos ya conocemos.
A continuación daremos una breve mirada a los nexos entre grupos armados y narcotráfico, los cuales, como se verá, responden a un sistema de alianzas coyunturales que han transformado su relación de una conexión marginal con las organizaciones narcotraficantes al dominio actual de varias etapas de la producción.
1.3. Las Autodefensas
Las relaciones entre Autodefensas y narcotráfico surten un proceso inverso al producido con los guerrillas. Vimos en 1.1. cómo las guerrillas llegaron paulatinamente al negocio del narcotráfico, llegando incluso a contradecir sus premisas ideológicas originales. Las autodefensas en cambio, tienen desde sus inicios un lazo indisociable con las organizaciones de narcotraficantes en la década del 80 y comienzos de los noventa y solo hasta ahora, tras convertirse en una federación nacional de bloques armados y  con motivo del actual proceso de desmovilización, buscan adquirir un estatus político. 
En efecto, los paramilitares deben su origen a los carteles de la droga y su expansión al combate contra la guerrilla por el dominio de las regiones cocaleras. Desde 1996, este proceso se ha intensificado, incrementando los niveles de violencia y desplazamiento en las zonas de enfrentamiento. Para el año 2000, según informes del Ministerio de defensa, siete bloques de las AUC operaban en regiones de cultivos de coca y amapola[1]. Naciones Unidas por su parte, calcula que la presencia paramilitar llega  a 86 de los 162 municipios donde se cultiva coca, ubicando frentes en el Magdalena medio, Santa Marta, la región sur de Bolívar, el valle del Cauca, el norte de Antioquia, la región de Urabá, Nariño, el noroccidente del Putumayo, el suroccidente de Caquetá, Meta y Guaviare, regiones estas ultimas, en disputa con los grupos guerrilleros.
Pese a lo extraordinario de su expansión, la extensión de las zonas de cultivos de las autodefensas no es tan grande como la de las FARC. Sin embargo, diversos estudios parecen comprobar que la participación de las AUC en el negocio de la droga es mucho más profunda. Esto se evidencia, en la participación de unidades paramilitares en el control de rutas claves para el transporte de cocaína hacia el exterior, precursores químicos y armas. Del mismo modo, los paramilitares aparecen vinculados con laboratorios de refinamiento y con decomisos de cocaína. En un informe de la DEA del año 2001 se afirmo que “la organización de Carlos Castaño (y posiblemente otros grupos paramilitares) parecen estar directamente involucrados en el procesamiento de cocaína”. Pero sin lugar dudas, mas concluyente en este sentido es la declaración efectuada por Carlos Castaño el 9 de junio de 2002 en la que acusó a dos jefes del bloque central Bolívar, Javier Montañez y Ernesto Báez, así como a otros jefes paramilitares de “involucrarse irresponsablemente en el negocio del narcotráfico”
En febrero de 2004, el embajador de Estados Unidos en Colombia, William, Word, afirmó que las AUC controlaban el 40% del tráfico ilegal de drogas en Colombia. Lo anterior se compadece con la solicitud en extradición de los Estados Unidos de cinco altos jefes de las autodefensas (Mancuso, Fidel Castaño, Jorge 40, Ramiro Vanoy y Juan Carlos Sierra) y la introducción de doce paramilitares  en la lista  Tier II de narcotraficantes extranjeros. Como en el caso de las FARC, el nexo con el narcotráfico es evidente. Mas adelante veremos cómo, en la actual negociación con las AUC, se busca mimetizar este lazo con el narcotráfico con los ropajes de un estatus político.
Según el Internacional Crisis Group, las AUC parecen desempeñar un papel más importante en las etapas más lucrativas del refinamiento y la exportación de droga, por lo que percibe mayores ganancias. De allí que se presente una suerte de contradicción el hecho de que sus ingresos se presente en numerosos informes como bastante inferiores a los de las FARC, siendo que esta organización se mueve menos en el trafico internacional y depende más de los primeros eslabones de la cadena productiva, que, coincidencialmente son los menos lucrativos.








No hay comentarios:

Publicar un comentario